La indefensión ética del crítico

anticristo

El papel del crítico se enfrenta a muchos problemas, pero rara vez se señala que estos son mayoritariamente internos. La pugna entre la personalidad y el juicio es el gran debate presente en cualquier texto crítico que se precie, aunque la experiencia como lector me ha demostrado que poco importa si el autor consigue que me interese por el texto, o incluso, por la obra referente. Y es que si entendemos la crítica como algo brillante como la purpurina de la obra de la que parte, hacemos todo relativamente fácil. De entre todos los obstáculos que el propio crítico se impone, los prejuicios es uno de los más significativos. Los prejuicios tienen un origen lógico, pues parten de la desconfianza, o inversa, que se genera a partir de la experiencia previa, ya sea ante el autor, el material o el género, y hoy en día deberíamos también incluir el formato.  Sin embargo, si bien el prejuicio es de los más notables impedimentos a la hora de afrontar con claridad una crítica, no es el peor.

Lars Von Trier es un niño malo, un provocador que ha crecido amparado por un halo de culto ante su inconformismo, que le llevó incluso a renegar no ya de sus películas anteriores, si no de sus propios métodos. En su capricho, elaboró una herramienta mediática como el Dogma 95 que no prosperó y de la que pronto se cansó. Esa actitud inquieta le ha llevado a moverse en una filmografía complicada, distinta, pero también en una depuración de su formalismo más barroco (Europa) hasta el minimalismo (Dogville) pasando por un cierto espíritu documental (Los idiotas) que poco a poco han ido haciendo mella, e influenciando en cada obra nueva. Anticristo es su última perrería en estrenarse aquí, un cuento simbólico y dramático disfrazado de película de terror y con cierta tendencia al gorno que ha creado posiciones encontradas y que, en consecuencia, ha cogido a muchos críticos en total indefensión.

Y es que a la hora de abordar Anticristo, la trayectoria e imagen pública de Von Trier ha marcado muchas opiniones, pero lo que más ha desequilibrado la situación es la controversia tras violencia de la película. A título personal, he de decir que la misogínia de la que se le acusa a la película me parece totalmente irónica,, un juguete para que el danés ponga en marcha su tour de force, pero entiendo que esta no es la única interpretación posible. Lo que sí me inquieta es que gran parte de los que sí han interpretado la misogínia de la película como el mensaje en sí hayan utilizado este en contra de Anticristo, cargando en una especie de defensa absurda de la moral y la igualdad. ¿es necesario que el crítico entre a valorar la ética de la película? ¿Es necesario que se ponga en duda la condición del autor según su posicionamiento político o ético? No es que Anticristo carezca de morbo, efectismo y una grotesca visión de la vida en pareja, pero es absurdo calificarla por ello, exigiendo al autor una responsabilidad moral que, probablemente, ni siquiera ha tenido en cuenta en ningún momento. Tampoco se trata de que se permita todo, pero eso es otra historia. Lo que aquí se señala es que el crítico no puede caer en la trampa del provocador, en el escándalo, que los convierte en herramientas publicitarias y los ridiculiza al hablar en términos tan relativos. Hablen de la película, no del Bien y del Mal.

Anuncios

Etiquetas: , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: