Chzo Mythos

bencroshaw

Si otros medios de expresión ya tienen suficientes problemas a la hora de ser abordados por su valía artística, los videojuegos tienen una serie de inconvenientes aún mayores, lo que incluyen su relativa juventud, su constante sentimiento de inferioridad y, como causa de esto mismo, una legión de aficionados que optan por defenderse mediante una seriedad mal entendida, intolerantes a cualquier cosa que pueda poner en evidencia una minusvaloración de los videojuegos, constantemente ocupados en discutir entre ellos sobre puntuaciones o la interfaz de las consolas, ignorando por completo la importancia de la expresividad como verdadero eje del debate, que una vez bien expuesto muestra con total transparencia, las muy superiores capacidades de los videojuegos a la hora de transmitir con tremenda eficacia.

Ben Croshaw es un ejemplo paradigmático de autor del presente. De entre todos los caminos que se ha podido plantear, este inglés nacido en 1983, eligió el del mundo de los videojuegos y osó hacerlo con sentido del humor. Sus críticas para The escapist son una forma amena y divertida de abordar temas complejos de una industria con sentimiento de culpa desde un estilo cercano a la comedia observacional. Algo muy inteligente. Sin embargo estas reflexiones no se limitan a ser juicios si no que tejen un discurso que acertadamente ha llevado a la práctica. A falta de jugar algún que otro de sus juegos freeware disponibles en su web, reconozco haberme enamorado de la sencillez y sin embargo, rabiosa imaginación de su cuadrilogía de aventuras gráficas, los Chzo Mythos, que incluyen 5 days a stranger, Trilby’s Notes, 7 days a skeptic y finalmente 6 days a sacrifice, expuestas aquí en el orden más adecuado para comprender la historia detrás de ellos.

5 days a stranger es una aventura gráfica amateur creada con el programa Adventure Games Studio que demuestra un gran aprovechamiento de los recursos por parte de Croshaw: construído como un Diez Negritos con ecos de Viernes 13, elabora una historia entretenida y de puzzles muy interesantes tanto para el jugador iniciado como el aventajado. En ella, se nos presenta a Trilby, un ladrón que al entrar a desvalijar una casa encantada, se ve encerrado durante cinco días con otras personas, perseguidos por un asesino y extrañas visiones. El juego desborda carisma, pero es sólo el anticipo de lo que vendría. En 7 days a skepticCroshaw trasladó un planteamiento similar al espacio y el futuro, donde la obvia referencia es Alien, pero no se limitó a repetir el éxito y planteó un curioso enlace con 5 days a stranger así como una mayor variedad de situaciones y opciones muy ingeniosas, como el uso de las sombras para ocultar al protagonista de la amenaza. En Trilby’s Notes, recupera a su popular ladrón para establecer dos elementos narrativamente enriquecedores, como es justificar el nexo de unión entre los dos juegos anteriormente mencionados y empezar a formar con ello una mitología propia, donde Lovecraft se revela es el padrino espiritual de esta historia.En el mismo incluye además un sistema de control distinto a los anteriores, esta vez mediante órdenes conversacionales que son ideales para que la última acción que realizamos en el juego (y que no tendría sentido mediante el control por ratón) demuestre el ingenio de Croshaw; en el mismo juego además, plantea una interacción entre dos mundos y permite que vayamos descubriendo la historia mediante flashbacks interactivos, que nos sumerjen apropiadamente en las raíces de la trama. Pero la verdadera sorpresa, sin despreciar las excelentes entregas anteriores, llega con 6 days a sacrifice, donde todas las líneas argumentales confluyen en una pirueta narrativa que nada tiene que envidiar a los chicos de J.J. Abrams: llegado el momento, formamos parte de una versión jugable de un viaje espiritual, de transcendencia, que se ejecuta en el personaje tanto a través de las acciones del jugador como en el aspecto gráfico, en una vuelta de tuerca en la que, literalmente, el hábito hace al monje.

Croshaw tiene la osadía de dejar muchas respuestas en el aire, porque sabe que parte del encanto está en el misterio, en la sugestión; porque ha tomado buena nota de Ron Gilbert y el inolvidable final de Monkey Island 2: LeChuck’s Revenge y no sólo de los chascarrillos o de la nostalgia. Ha sabido comunicar y recompensar al espectador únicamente con su ingenio, y además, sin abandonar su interesante discurso crítico y un sentido del humor jovial. Ha demostrado las posibilidades de un medio que todavía nos guarda muchas sorpresas.

Anuncios

Etiquetas: , , , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: